I. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Un propietario ha adquirido un inmueble como cuerpo cierto. Su título consigna tanto los deslindes como la superficie. Con el tiempo, advierte que la cabida declarada en el título no coincide con la extensión que resulta de aplicar los linderos sobre el terreno. Un vecino colindante reclama parte de la superficie, o bien el propietario constata que los cercos existentes no corresponden a la cabida que indica su escritura. La pregunta medular es: