La promulgación de la Ley N° 21.325 de Migración y Extranjería ha reconfigurado de manera sustancial y definitiva el paradigma del derecho migratorio en la República de Chile, derogando el antiguo Decreto Ley N° 1.094 de 1975, el cual poseía un enfoque centrado primordialmente en la seguridad nacional.1 El nuevo cuerpo normativo introduce un marco de acción estatal enfocado en la promoción de una migración segura, ordenada y regular, al tiempo que establece criterios técnicos