Imaginemos la siguiente situación: un propietario ribereño levanta un cerco en su predio, a pocos metros del cauce activo de un río. Su motivación es legítima: una empresa extractora de áridos opera en el lecho del río y ha comenzado a acercarse peligrosamente a sus deslindes. Llega el invierno, los sistemas frontales descargan con fuerza y el río crece. Cuando el caudal baja, uno de sus brazos ha migrado varios metros hacia el interior del predio y hoy atraviesa el cerco. ¿Q