I. El problema jurídico de la apariencia negociadora La emisión, modificación o cancelación de órdenes bursátiles pertenece a la mecánica ordinaria de un mercado secundario. No toda orden que queda sin ejecución, ni toda variación rápida de una postura, constituye por sí misma un ilícito. La calificación cambia cuando la conducta no expresa una disposición real a comprar o vender, sino que se utiliza para proyectar al mercado una apariencia falsa de oferta, demanda, actividad