I. Un contrato para un trabajo que tiene principio y fin Un contrato por obra o faena se celebra para realizar un trabajo específico que tiene un comienzo y un término. Su duración depende de que ese trabajo se complete. El art. 10 bis del Código del Trabajo regula esta forma de contratación y establece un límite importante: no puede usarse para labores permanentes, es decir, para trabajos que, por su propia naturaleza, no terminan. Por eso, no basta que el documento diga «co