Quienes trabajamos diariamente en tribunales de familia sabemos que el término de una relación amorosa rara vez es sencillo. Más allá del dolor emocional, a menudo quedan asuntos materiales sin resolver: deudas cruzadas, préstamos informales, o bienes que uno no le quiere devolver al otro. Lamentablemente, en la era digital se ha normalizado una práctica muy peligrosa: la "funa". Cuando una de las partes se siente engañada o no logra recuperar su dinero, recurre a Facebook, I