Existe una creencia muy arraigada en el mundo laboral: pensar que si un trabajador es despedido antes de cumplir su primer año de antigüedad en la empresa, se va "con las manos vacías" o sin derecho a reclamar. Si bien es cierto que no se ha cumplido el tiempo para devengar algunas prestaciones clásicas, la declaración de un despido como "injustificado, indebido o improcedente" por parte de un tribunal laboral sí genera obligaciones económicas ineludibles para el empleador. A