Sabemos que enfrentar la desaparición de un ser querido es una de las experiencias más angustiantes que una familia puede vivir. A la incertidumbre emocional se suma, con el paso del tiempo, una parálisis jurídica y económica: las cuentas siguen llegando, los bienes se deterioran y nadie puede firmar por quien no está. Si usted se encuentra en esta situación, debe saber que la ley chilena contempla una solución para proteger el patrimonio del desaparecido y los derechos de su