Tras el fallecimiento de una persona, se abre un proceso que suele ser lento y engorroso: la posesión efectiva y la posterior partición de bienes. Muchas veces, los herederos necesitan liquidez inmediata y no pueden esperar meses o años a que se vendan las propiedades o se pongan de acuerdo todos los hermanos. En este escenario surge una figura jurídica muy útil pero técnicamente compleja: la Cesión de Derechos Hereditarios . Básicamente, permite a un heredero "vender su luga